En un ambiente lleno de diversión, las salas de 3 años se transformaron en un escenario lúdico que invitó a los más pequeños a participar en emocionantes juegos de roles.
Exploraron el arte del «como si…», creando situaciones imaginarias y asumiendo diferentes roles de la vida cotidiana. Con una amplia variedad de materiales a su disposición, los pequeños dieron rienda suelta a su creatividad, interactuando y desplegando acciones propias de personajes variados.
Este escenario se convirtió en un espacio mágico donde la imaginación y el aprendizaje se fusionaron de manera única.