Vivimos una jornada llena de alegría, reflexión y fraternidad. A través de juegos, dinámicas grupales y la escucha de la Palabra de Dios, los estudiantes fortalecieron sus vínculos y renovaron el compromiso de caminar juntos como peregrinos de esperanza en este año jubilar.
Estas experiencias son esenciales para nuestro colegio, ya que nos permiten afianzar valores fundamentales como la amistad, la solidaridad y la fe compartida, pilares que guían nuestro camino educativo y formativo.